Rosario Central no brilló, pero hizo lo que tenía que hacer. Le ganó 1-0 a Libertad y quedó muy cerca de meterse en los octavos de final de la Copa Libertadores.
No fue un buen partido. Tampoco hizo falta. El resultado, en este contexto, vale más que cualquier análisis fino.
Un triunfo que pesa más que el juego
Central tuvo una noche incómoda. Le costó generar, no encontró fluidez y dependió más de empuje que de ideas.
Incluso Ángel Di María, su principal figura, estuvo impreciso. Falló un penal y tampoco logró desequilibrar como suele hacerlo.
Aun así, el equipo sostuvo el partido y encontró lo que buscaba.
El momento clave
El gol llegó en el segundo tiempo, en una jugada típica de partido cerrado. Córner, rebotes y aparición de Ignacio Ovando para empujarla.
Nada elaborado. Todo efectivo.
Ese tanto cambió el escenario y le dio tranquilidad a un equipo que hasta ese momento jugaba con tensión.
Un rival que tampoco exigió
Libertad mostró poco. Tuvo alguna chance aislada, pero nunca logró imponer condiciones.
Esa falta de peso ofensivo le permitió a Central transitar el partido sin sufrir demasiado, incluso sin dominarlo.
Un paso casi definitivo
El triunfo deja al equipo muy bien posicionado en el Grupo H. No lo clasifica matemáticamente, pero lo deja a un paso.
Es de esos partidos que, sin lucirse, terminan siendo clave.
Resultado por encima de todo
Central no jugó bien. No encontró su mejor versión. Pero ganó.
Y en este tipo de torneos, muchas veces eso es lo único que importa.
FAQs
¿Qué resultado obtuvo Rosario Central?
Ganó 1-0 ante Libertad.
¿Quién hizo el gol?
Ignacio Ovando.
¿Cómo jugó Di María?
Tuvo una noche irregular y falló un penal.
¿Central ya está clasificado?
No, pero quedó muy cerca de los octavos de final.
¿Fue un buen partido de Central?
No, pero fue efectivo y consiguió el resultado que necesitaba.


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