
Boca ante São Paulo: 90 minutos para romper dos maldiciones y meterse en semifinales

Boca vuelve a Brasil. Y para cualquiera que haya seguido al Xeneize durante los últimos años, esa frase ya alcanza para entender que la noche no será una más.
Este martes 15 de septiembre, desde las 21:30 de Argentina, el equipo de Rodolfo Arruabarrena visitará a São Paulo en el Morumbí por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026. Viaja con algo fundamental en el bolso: el 1-0 conseguido en La Bombonera gracias al gol de Miguel Merentiel.
La cuenta para meterse entre los cuatro mejores es sencilla. Si Boca gana o empata, está en semifinales. Si pierde por un gol, habrá penales. Si cae por dos o más, se termina la Sudamericana.
Pero detrás de esas matemáticas aparece una historia bastante más pesada.
Boca no gana en Brasil desde 2020. Lleva diez partidos consecutivos sin victorias en territorio brasileño. Y, como si eso fuera poco, jamás pudo ganarle a São Paulo en el Morumbí.
Entonces la revancha tiene dos caras.
Una dice que Boca está a 90 minutos de las semifinales.
La otra recuerda que para llegar deberá sobrevivir en uno de esos escenarios que históricamente nunca le regalaron absolutamente nada.
- São Paulo vs. Boca: día, hora, estadio y TV
- Boca está a un empate de las semifinales
- El Morumbí: la cancha donde Boca nunca pudo ganar
- La última vez en el Morumbí terminó con Boca eliminado
- La otra racha que Boca necesita cortar en Brasil
- De ser el “cuco” de Brasil a una racha que ya pesa
- Paredes, el jugador que puede manejar la noche de Boca
- Merentiel, el hombre que cambió la serie
- La formación de Boca: las dudas de Arruabarrena
- Probable formación de São Paulo
- Los dos llegan después de guardar jugadores
- El árbitro y otro dato que ilusiona a Boca
São Paulo vs. Boca: día, hora, estadio y TV
La revancha de los cuartos de final de la Copa Sudamericana se jugará este martes 15 de septiembre de 2026 desde las 21:30 de Argentina, en el Morumbí.
El partido podrá verse por DSports y el árbitro será el uruguayo y mundialista Gustavo Tejera.
Boca llega con ventaja después de imponerse 1-0 en La Bombonera. Aquella noche fue cerrada, áspera y con pocos espacios hasta que apareció Merentiel a los 52 minutos para marcar el único gol.
Ahora cambia completamente el escenario.
São Paulo necesita salir a buscarlo.
Y Boca deberá decidir cómo administrar una ventaja tan valiosa como peligrosa.
Boca está a un empate de las semifinales
El 1-0 conseguido en Buenos Aires modificó completamente la serie.
Boca no necesita ganar en Brasil para avanzar. Un empate, independientemente del resultado, lo mete directamente en semifinales.
Una derrota por exactamente un gol manda la definición a los penales, mientras que São Paulo necesita imponerse por dos o más para clasificarse durante los 90 minutos.
Parece una situación favorable y lo es. Pero probablemente el peor error sería jugar el partido pensando únicamente en defender ese gol.
El Morumbí, la necesidad del local y el peso de una serie eliminatoria seguramente obligarán a Boca a atravesar momentos de presión. Y ahí aparecerá uno de los grandes interrogantes de la noche: cuánto podrá controlar el partido con Leandro Paredes y compañía y cuánto terminará jugando demasiado cerca de su propio arco.
Porque si algo demostró la ida es que la diferencia entre ambos es pequeña.
El Morumbí: la cancha donde Boca nunca pudo ganar
Hay estadios que cargan su propia historia. Para Boca, el Morumbí es uno de ellos.
El Xeneize ya visitó seis veces a São Paulo en ese escenario y nunca consiguió una victoria.
Eso no significa que todas aquellas noches hayan terminado mal.
En 1994, por ejemplo, Boca llegó a Brasil después de ganar 2-0 en Buenos Aires por las semifinales de la Supercopa. São Paulo se impuso 1-0 en la revancha, pero el resultado no alcanzó y el conjunto argentino avanzó a la final.
¿Suena conocido?
Más de tres décadas después, Boca vuelve a aterrizar en el Morumbí con una ventaja construida en Argentina y con la posibilidad de perder por un margen mínimo sin quedar eliminado durante los 90 minutos.
En 1999 también consiguió salir vivo: empató 1-1 por la Copa Mercosur después de haber aplastado 5-1 a São Paulo en la ida.
Y existe otro antecedente imposible de ignorar.
La última vez en el Morumbí terminó con Boca eliminado
Para encontrar la última visita de Boca a este estadio frente a São Paulo hay que retroceder hasta 2007. También era por la Copa Sudamericana.
Boca había ganado 2-1 en Buenos Aires, pero São Paulo se impuso 1-0 en la revancha y avanzó gracias a la entonces vigente regla del gol de visitante.
Casi dos décadas después, el Xeneize vuelve al mismo escenario, por la misma competencia y nuevamente después de ganar la ida en La Bombonera.
Esta vez no existe el gol de visitante. Pero la misión sigue siendo parecida: defender en Brasil lo conseguido en casa.
La otra racha que Boca necesita cortar en Brasil
El problema no termina en el Morumbí. Boca atraviesa la peor racha sin victorias de su historia jugando en Brasil.
La última vez que consiguió ganar allí fue el 2 de diciembre de 2020, cuando derrotó 1-0 a Internacional en Porto Alegre por los octavos de final de la Copa Libertadores, con gol de Carlos Tevez.
Desde entonces disputó diez partidos en territorio brasileño sin poder ganar.
El recorrido incluye derrotas ante Santos, Corinthians, Fluminense, Fortaleza y Cruzeiro, además de empates contra Atlético Mineiro, Corinthians y Palmeiras. En esos diez encuentros Boca recibió 16 goles y convirtió solamente cinco.
El antecedente más reciente ocurrió el 28 de abril de 2026: derrota 1-0 contra Cruzeiro por la fase de grupos de la Libertadores.
Son casi seis años sin festejar una victoria en Brasil. Aunque esta noche aparece una paradoja: Boca no necesita cortar esa racha para clasificarse. Con empatar alcanza.
De ser el “cuco” de Brasil a una racha que ya pesa
La estadística resulta todavía más llamativa por la historia internacional de Boca.
Durante décadas, visitar Brasil fue uno de los escenarios en los que el Xeneize construyó buena parte de su reputación copera.
Eliminó equipos brasileños, ganó partidos pesadísimos y protagonizó noches que alimentaron esa identidad de equipo incómodo para cualquiera cuando aparecía una serie continental.
Pero los últimos años modificaron la tendencia. La actual seguidilla de diez encuentros supera las anteriores peores rachas del club sin ganar en Brasil.
Por eso el partido contra São Paulo ofrece una oportunidad doble. La primera, y por muchísimo la más importante, es avanzar.
La segunda es recuperar una sensación que Boca conoció perfectamente durante buena parte de su historia: entrar a una cancha brasileña y salir de allí habiendo impuesto sus condiciones.
Paredes, el jugador que puede manejar la noche de Boca
En un partido de estas características, Boca necesitará cabeza además de piernas.
Y ahí aparece Leandro Paredes. El mediocampista es uno de los ejes futbolísticos del equipo de Arruabarrena y llega a la revancha después de haber disputado la ida con algunas molestias. Para el encuentro en Brasil debería estar en mejores condiciones físicas.
Su papel puede resultar fundamental.
São Paulo tendrá que adelantar metros por obligación. Eso puede convertir el partido en un escenario donde saber cuándo acelerar y cuándo enfriar valga casi tanto como recuperar la pelota.
Boca no necesita transformar la noche en un ida y vuelta permanente. Necesita sobrevivir a los momentos de presión, encontrar espacios cuando el rival los deje y, sobre todo, evitar que el Morumbí convierta el partido en un caos.
Ahí Paredes puede ser el termómetro.
Merentiel, el hombre que cambió la serie
Después aparece Miguel Merentiel. La Bestia fue quien rompió el cero en La Bombonera y puso a Boca en esta situación privilegiada. Su gol a los 52 minutos estableció el 1-0 que ahora obliga a São Paulo a asumir riesgos.
En Brasil su función puede cambiar. Probablemente tenga menos situaciones y deba convivir durante varios pasajes con un Boca más replegado. Pero justamente por eso cada transición puede transformarse en una oportunidad enorme.
Un gol de Boca modificaría brutalmente la serie. Obligaría a São Paulo a marcar al menos dos solamente para llegar a los penales y tres para clasificarse directamente.
Por eso, aunque el empate alcance, atacar también puede convertirse en la mejor manera de defender la ventaja.
La formación de Boca: las dudas de Arruabarrena
Arruabarrena llega a la revancha con buena parte de la estructura definida, aunque las informaciones previas presentan algunas variantes abiertas.
Una de las últimas formaciones probables publicada para Boca es:
Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Alan Velasco, Miguel Merentiel y Leonel Flores.
Milton Delgado aparece nuevamente como alternativa después de recuperarse de una distensión muscular, mientras que una de las principales dudas está arriba.
Leonel Flores y Sebastián Villa compiten por un lugar junto a Merentiel. Otras informaciones de la previa colocaron a Villa con posibilidades concretas de comenzar desde el arranque.
También existió una incógnita defensiva entre Facundo Herrera y Marco Pellegrino.
Es decir: el dibujo está bastante claro, pero algunos nombres todavía pueden moverse antes de que Arruabarrena entregue la planilla definitiva.
Probable formación de São Paulo
São Paulo también llegará condicionado por una ausencia importante.
Jonathan Calleri no podrá jugar por acumulación de tarjetas amarillas, por lo que Dorival Júnior pierde una referencia ofensiva de peso para intentar remontar la serie.
La probable formación del Tricolor es:
Rafael; Domingos Duarte, Robert Arboleda, Sabino; Lucas Ramón, Pablo Maia, Marcos Antônio, Iago Borduchi; Artur, Luciano y Ferreira.
Sin Calleri, Luciano aparece como una de las principales referencias ofensivas del local.
Y São Paulo no tiene demasiado margen para especular.
Los dos llegan después de guardar jugadores
La preparación del partido también muestra hasta qué punto la Sudamericana se transformó en prioridad.
Boca derrotó 3-1 a Central Córdoba por el Torneo Clausura utilizando una formación alternativa y preservando buena parte de los nombres destinados a jugar en Brasil.
São Paulo hizo algo parecido. Dorival Júnior utilizó suplentes en el clásico contra Palmeiras, aunque el resultado fue bastante menos agradable: derrota 2-0.
El árbitro y otro dato que ilusiona a Boca
El encargado de dirigir será el uruguayo Gustavo Tejera. Y Boca tiene un pequeño dato estadístico a favor.
Tejera dirigió al Xeneize en tres oportunidades y Boca ganó las tres: 2-0 frente a Always Ready en la Libertadores 2022, 1-0 contra Sportivo Trinidense por la Sudamericana 2024 y 2-1 ante Universidad Católica en abril de 2026.
Por supuesto, ninguna estadística arbitral gana partidos. Pero en una previa cargada de números negativos relacionados con Brasil, al menos aparece uno del otro lado.


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