Briatore explotó y amenazó con cortar a la TV argentina por Colapinto

La previa del Gran Premio de Azerbaiyán se calentó mucho antes de que Franco Colapinto saliera a pista. Después del escándalo que se generó tras el GP de España y de las amenazas que recibió Pierre Gasly en redes sociales, Flavio Briatore perdió la paciencia y lanzó una advertencia directamente dirigida a los argentinos: si los ataques continúan, Alpine podría dejar de dar entrevistas a la televisión de nuestro país.
El hombre fuerte de Alpine salió a ponerle un freno a una situación que había escalado demasiado después de Madrid. Todo había comenzado por una discusión estrictamente deportiva entre Colapinto y Gasly, pero terminó convirtiéndose en una catarata de ataques contra el francés, su pareja y familiares. Ante ese escenario, Briatore decidió intervenir y su mensaje fue durísimo.
“Si sigue pasando, dejaremos de dar entrevistas a la televisión argentina”.
La frase no dejó demasiado margen para interpretaciones. No significa que Alpine ya haya vetado a los medios argentinos, ni que Colapinto tenga prohibido hablar con la prensa nacional. Es una advertencia sobre lo que el equipo podría hacer si vuelven a repetirse los episodios de hostigamiento.
“Apoyen a Franco”: el fuerte mensaje de Briatore para Argentina
Briatore apuntó específicamente al comportamiento de una parte de los seguidores argentinos en redes sociales y pidió que el enorme apoyo que recibe Colapinto no se transforme en ataques contra otros pilotos.
“Si quieren apoyar a Franco, háganlo de manera respetuosa y leal”, reclamó el italiano, antes de lanzar la advertencia sobre las entrevistas. También dejó en claro que Alpine valora el fenómeno argentino alrededor de su piloto, pero pretende ponerle un límite cuando la pasión cruza determinadas líneas.
El mensaje tuvo además otra frase pesada: si la situación continúa, Briatore advirtió que podría llegar un momento en el que Franco “dejará de hablar con todos”. Después remarcó que Argentina tiene la suerte de contar con un piloto prometedor y pidió acompañarlo “con espíritu deportivo”.
El tirón de orejas, entonces, no fue contra Colapinto. Todo lo contrario: Briatore volvió a respaldarlo y calificó como “extraordinaria” su actuación en Madrid. El destinatario del reto fue el sector de los fanáticos que llevó la bronca deportiva contra Gasly mucho más allá de la pista.
Del enojo de Colapinto a las amenazas contra Gasly
El quilombo había empezado en las últimas vueltas del GP de España. Colapinto alcanzó a Gasly, que estaba en una estrategia diferente, y comenzó a reclamar por radio que su compañero le cediera la posición porque Oscar Piastri se acercaba desde atrás.
Alpine nunca le ordenó a Gasly dejarlo pasar. Finalmente, el francés entró a boxes en la última vuelta y Franco pudo mantener su posición, pero las radios dejaron expuesta la tensión que había existido entre los dos pilotos.
Hasta ahí, una calentura perfectamente reconocible dentro de una carrera de Fórmula 1. El problema vino después.
Gasly comenzó a recibir ataques en redes sociales y, según informó ESPN, algunos mensajes llegaron al nivel de amenazas contra el propio piloto, su novia y familiares. Ahí la historia dejó de ser una discusión sobre órdenes de equipo.
Colapinto también salió a bancar públicamente a su compañero y rechazó ese comportamiento. Y Briatore terminó de bajar la línea puertas adentro: Alpine quiere a sus dos pilotos peleando contra los rivales, no entre ellos.
Y ahora Colapinto vuelve a Bakú
En medio de semejante ruido, Franco llega a un circuito con un significado enorme para su carrera. Bakú fue el lugar donde consiguió sus primeros puntos en Fórmula 1 en 2024, cuando terminó octavo con Williams apenas en su segunda participación en la categoría.
Ahora vuelve con Alpine y después de una actuación muy fuerte en Madrid. Es justamente eso lo que Briatore pretende proteger: mientras afuera se armó un incendio alrededor de las redes sociales, puertas adentro el italiano destacó el crecimiento de Colapinto y su rendimiento durante el último fin de semana.
La previa de Azerbaiyán, entonces, tiene dos historias completamente distintas alrededor del argentino. Una está en la pista, donde vuelve a uno de los lugares más especiales de su trayectoria. La otra explotó afuera y terminó con una advertencia que nadie esperaba escuchar: si los ataques continúan, Alpine amenaza con cerrarle el micrófono a la televisión argentina.
Y esta vez Briatore dejó claro que no estaba hablando en caliente por una maniobra de carrera. Fue un aviso directo para lo que venga.
